House of cards temporada 3 resumen

💕 House of cards temporada 3 resumen

👋 Elección de house of cards

House of Cards es una serie que, personalmente, reflejó un cambio de paradigma; el paso de una época en la que la televisión convencional ya no era la dominante, sino las series hechas por y para Internet, con una calidad igual o superior a la que pudiera darnos el mejor canal de cable. Pero no es sólo esto, es una serie que demostró que Netflix, y similares, eran totalmente capaces de producir contenidos originales para sus plataformas de streaming, que podían llegar al gran público, y ganar premios que hasta entonces sólo considerábamos para las cadenas convencionales.
Por eso, cuando estalló el escándalo de agresión sexual de Kevin Spacey, y se anunció su salida de House of Cards (por no decir despido), todos los fans de la serie se preocuparon por el futuro de la misma, que estuvo a punto de ser directamente cancelada. Por ello, el reto del equipo detrás de la serie era grande: seguir adelante sin el actor que daba vida al protagonista sobre el que giraba la serie, y al mismo tiempo dar un final digno a la historia de los Underwood. Yo afirmaría que, a pesar de algunos desafíos, lograron este objetivo.

🌹 Guía de house of cards

A menudo, mantener la misma velocidad no es sencillo. La tercera temporada de House of Cards (Netflix) trajo consigo un ascenso en la carrera de Frank Underwood, y un cambio en su posición de control, manipulación y ambición. La serie pedía algo fresco, alguien que esté a la altura de Underwood y sepa hacerle sombra en su empeño por cumplir todos sus objetivos, un contendiente, un peligro, algo que le asuste. Un político que no duerma la siesta, como los secundarios de la serie hasta este momento.
Sin embargo, todas estas cosas, que parecen positivas, no consiguen un mayor dramatismo ni necesariamente un mayor realismo en la tercera temporada de House of Cards. Se podría argumentar que siempre hay algo que refutar sobre lo que propone House of Cards, pero hay muchas cosas que hacen que la serie no genere la misma emoción que sus primeras temporadas. Tal vez el impacto sorpresa del éxito de Kevin Spacey y su malicia haya pasado, y tengamos que examinar que deja la controversia detrás de la serie.

😯 House of cards saison 6

‘House of Cards’ fue una serie que hizo del cinismo un factor central en sus inicios, operando a menudo en contraste con lo que el gobierno de Barack Obama presentaba en ese momento. El enfoque más serio se fue diluyendo en favor de algo parecido al culebrón político que asustó a algunos pero que curiosamente me hizo disfrutar más con ella, aunque ya en la quinta temporada se percibió un cierto desgaste que invitaba a cerrarla cuanto antes.
Sí, el cliffhanger de la quinta temporada con Claire asumiendo la presidencia fue lo más estimulante, en parte para ver cómo afrontaría Frank esa nueva situación. El despido de Spacey nos ha privado de verlo, y ahora tenemos varias personalidades, algunas ya conocidas pero también nuevas, empujando al personaje interpretado por Robin Wright, que incluso asume la oportunidad de hablar directamente al público para enfatizar quién es el nuevo protagonista.
La realidad es que Wright aprovecha esta mayor presencia para ofrecer su interpretación más refinada hasta ahora en la serie, sabiendo demostrar tanto una mayor compasión que Frank como volver a las armas de su marido cuando la ocasión lo requiere. Además, sabe oscilar instintivamente entre la fragilidad de ciertos momentos y la fuerza casi absoluta de otros.

🏆 Un castillo de naipes

Los vídeos promocionales se centraron en el posible distanciamiento del matrimonio Underwood y parece que quizá el personaje más volátil sería el que no entró en la ecuación. Entre que es la mano derecha incondicional de Frank y que los demás le dan por muerto, nadie podría creer que será uno de los protagonistas que se rompa la cabeza. Por supuesto, los Underwood, tan centrados en sus trabajos y codiciosos como es normal, no son capaces de ver que es una variable que deberían haber gestionado y cumplido. Si alguien conoce los trabajos oscuros de los Underwood, es Stamper.
Por eso la tercera temporada de House of Cards tiene un arranque prometedor. El equipo de la serie parece consciente de que una de las principales quejas recibidas es la falta de rivales para Frank Underwood a la altura. Se les acusaba de construir guerras de egos poco estimulantes porque el protagonista apenas tenía que luchar y la resolución del conflicto se adivinaba (sólo hay que recordar a Zoe y las vías del metro). Pero ahora el enemigo está en casa y por partida doble.